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martes, 27 de agosto de 2013

Cátedra de Teatro por William Shakespeare

Leyendo Hamlet, encontré una cátedra sobre el teatro donde William Shakespeare expresa sus opiniones y conocimientos sobre la materia. Mientras lo leía, sentía mucha emoción e imaginaba verlo, aunque no tengo una imagen definida sobre él, enseñando en las aulas universitarias donde me formé. Y creía haber descubierto la polvora. Y sentí la convicción de que tenía que compartirlo con el mundo.

A continuación, comienzo a transcribirlo (Hamlet aconsejando a uno de los actores):
Hamlet: -Tampoco seas demasiado manso, sino que tu propia discreción sea tu guía. Acomoda la acción a la palabra, la palabra a la acción, con este cuidado especial; que no rebases la moderación de la Naturaleza, pues cualquier cosa que así se exagere, se aparta del propósito del teatro, cuyo fin al principio y ahora; era y es, por decirlo así, sostener el espejo a la Naturaleza, mostrando a la Virtud su propia figura, al Vicio su propia imagen, y a la época y conjunto del tiempo, su forma y huella. Ahora, si esto se exagera, o sale a duras penas, aunque haga reír a los inexpertos, no puede dejar de molestar a los juiciosos, cuya censura, en vuestra estimación, debe contrapesar a todo un teatro de los otros. Ah, hay actores que he visto, y que he oído alabar a otros, y altamente (para no decirlo de modo profano), los cuales, no teniendo acento de cristianos ni andares de cristianos, ni de paganos, ni de hombres, se pavoneaban y mugían de tal modo que pensé que algunos jornaleros de la Naturaleza hubieran hecho hombres sin hacerles bien: tan inhumanamente imitaban a la humanidad.
 SHAKESPEARE, William. Hamlet. Lima: El Comercio, 2000.

Díganme ustedes si no les hace amar aún más el teatro. Si es así, coméntenme cuál es la obra qué más les ha gustado o cuál han visto recientemente. Se aceptan todas las recomendaciones.


viernes, 10 de febrero de 2012

Naturaleza muerta

La semana pasada fui a ver «Naturaleza Muerta», en el Centro Cultural El Olivar. Debo confesar que lo primero que me sorprendió, a parte de la puntualidad en la organización (cosa pocas veces vista), fue esa emoción combinada con el aceleramiento del corazón, al notar que desde hace mucho tiempo no iba al teatro. Aún evoco el momento exacto: el actor Mario Ballón ingresaba al escenario, abrió los labios para vocalizar y expresó algo. No sé qué dijo exactamente, pero fue su entonación la que, por un segundo, me llevó a una de las mejores funciones que recuerdo haber visto, la de «El beso de la mujer araña».

Entonces, con mucha expectativa, me concentré en mirar el escenario. No olvido que, a los minutos de iniciada la obra, me dije a mí misma: «es otra historia de amor, muy parecida a alguna película estadounidense». Pero me equivoqué.

«Naturaleza Muerta», con Mario Ballón y Tati Alcántara, cuenta la historia de un matrimonio entre una bailarina y un pintor. Sin embargo, hace un año que murió ella y él no logra superarlo. Los expertos dicen que habla sobre «el apego y de nuestra resistencia al olvido». A mí me llamó la atención el concepto que manejaron de los recuerdos. La memoria como un almacén de la vida pasada. La necesidad de recordar para no olvidar nuestra esencia. La desesperación antes el vacío que significaría el olvido. Tantas bellas interpretaciones que una saca mirando una obra.

Pero creo que lo que más me gustó fue el final. No quisiera malograrles la sorpresa, así que solo les diré que habla sobre una de las más bellas funciones de la palabra: La inmortalidad.

Talvez no sean las mejores actuaciones del año, pero aún así, los mensajes hacen de «Naturaleza Muerta» una obra muy recomendable. Aprovechen que estará presentándose hasta el domingo 26, y febrero es un hermoso mes para compartir.

¡Feliz Día de San Valentín! :)
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